¿Por qué el arco largo fue eficaz contra los franceses en la batalla de Agincourt durante la guerra de los cien años?

La batalla de Agincourt





El arco largo inglés (longbow) fue uno de los principales responsables de la victoria de Azincourt. Era tan poderoso y efectivo que más de las dos terceras partes del ejército estuvieron formadas por arqueros.

Los arqueros y el arco largo (longbow) constituyeron la ventaja decisiva que permitió a los ingleses ganar la batalla. El mejor alcance de sus arcos (365 m de alcance total, 180 m de alcance efectivo y 50 m de mortalidad segura), y la gran cantidad de arqueros expertos que los ingleses habían venido entrenando desde tiempos de Eduardo II, hicieron estragos entre las tropas francesas.

La batalla de Azincourt

La guerra de los Cien Años, que duró en realidad 116, fue el último gran conflicto feudal de la Edad Media.





La batalla de Azincourt fue una inesperada victoria que las fuerzas inglesas lograron sobre las tropas francesas en el otoño de 1415 en esta población del norte de Francia, en el transcurso de la guerra de los Cien Años.

Azincourt fue un hito clave de ese larguísimo conflicto, que dio inicio a una nueva fase del mismo, en que los ingleses se apoderaron de media Francia. Los soldados de Enrique V de Inglaterra pretendían restaurar los derechos de su rey sobre los territorios que su corona poseía en Francia.

Anécdota curiosa

Como nota anecdótica, cabe mencionar que los arqueros ingleses lucharon en Azincourt prácticamente desnudos de la cintura para abajo. Esto se debía a que la mayoría de ellos enfermaron de disentería en el sitio de Harfleur, y las continuas diarreas que sufrían no les permitían perder tiempo en quitarse y ponerse pantalones o calzones.

Por ello, lucharon solo con un breve «pañal» o taparrabos. Esto demuestra la efectividad de la protección brindada por el muro de estacas previamente colocado al frente de los regimientos de arqueros ingleses.